La sexualidad 5

Lo que Dios ordena (Foto: MyfanwyX/Flickr)

 

 

¿Está usted practicando físicamente la inmoralidad sexual? “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.” Pr. 28:13Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.” Is. 1:18 “… y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” 1 Jn. 1:7

¿Está mirando con deseo sexual a alguien o está viendo pornografía? “…si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo, y échalo de ti; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, y no que todo tu cuerpo sea echado en el infierno.” Mt. 5:29 “…para los hombres esto es imposible; mas para Dios todo es posible.” Mt. 19:26. “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1 Jn. 1:9

¿Usa palabras inmorales? “…porque de la abundancia del corazón habla la boca.” Mt. 12:34. Pida a Dios como David: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.” Sal. 51:10. Si tu pedido es sincero, la respuesta de Dios es: “Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mi mismo, y no me acordaré de tus pecados.” Is. 43:25

¿Está alimentando deseos inmorales? “…todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Fil. 4:8. “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.” Is. 55:6-7

¿Está luchando para poder vivir una vida sexual santa, pero encuentra resistencia? “Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros. ¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte? Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.” Ro. 7:22-25. Jesús dice: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os harree descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga.” Mt. 11:28-30

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mi viene, nunca tendrá hambre; y el que en mi cree, no tendrá sed jamás… Todo lo que mi Padre me da vendrá a mí; y al que a mi viene, no le echo fuera.” Jn. 6:35,37

 

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