Para qué debo aprender a leer - 4

En esta parte de la historia se va a aprender otra parte del coro y sabremos de otra razón por la cual aprender a leer, ¿de qué se tratará? (imagen: clker)

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Aprender a leer - página para colorear - 4

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Versículo de referencia:

y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia,
2 Timoteo 3:15-16

 

¿Para qué debo aprender a leer? José y los niños de la escuela - 4

En resumen, los niños de la escuela de la vereda Hermón, ya sabían que tenían que aprender a leer, para leer la Biblia, porque es el libro de Dios, y porque es por medio de la Biblia que podemos conocer al verdadero Dios. ¿Cuál motivo enseñará hoy José para hacerle entender a los niños que ellos deben aprender a leer, para leer la Biblia? Escuchemos atentamente.

Cuando los niños vieron llegar a José, algunos salieron corriendo y lo abrazaron, estaban en la hora de descanso, José abrasándoles les saludó. El profesor Leonel, también se acercó trayéndole un rico jugo de guayaba, le dijo: “Hola José, buenos días, tómese este juguito para calmar su sed. Ya le organizo los niños.” José respondió: “gracias profesor, es usted muy amable, mmm que delicia de jugo.”

Después del habitual saludo, José les dijo: “Antes de aprender otra estrofa del corito de la Biblia, quiero que aprendamos una frasecita. Primero ustedes me ponen bien cuidado y luego la repiten, ¿listo?” José abriendo bien los brazos dijo: “Dios es grande,” Luego volviéndolos a abrir, dijo: “Dios es bueno.” Colocando sus manos una encima de la otra sobre el corazón, dijo: “Dios me ama.” Luego colocando y moviendo sus manos como arrullando un bebesito, dijo: ‘Dios me cuida.” En ese momento los niños rieron. José colocando sus manos juntas en señal de oración, pero luego en la mitad de la frase llevándolas al corazón, dijo: “Gracias Dios porque me amas.” Finalmente colocando nuevamente las manos juntas en señal de oración, pero también en la mitad de la frase haciendo la figura de arrullar un bebé dijo: “Gracias Dios porque me cuidas.” Ahora con ustedes” “Dios es grande.” Abran bien los brazos, “Dios es bueno.” Dios me ama, “Dios me cuida.” “Gracias Dios porque me amas.” “Gracias Dios porque me cuidas.” Los niños hicieron y repitieron lo que José hizo. José dijo: “Muy bien niños. Ahora si vamos a aprender otra partecita del corito.

José les preguntó: “¿ustedes quieren saber cuál es el camino, el único camino que conduce a Dios y por ende al cielo?” Los niños respondieron: “Sííí” Entonces escuchen: “Ella me enseña, me enseña con certeza, me enseña con certeza el camino hacia Dios.” Escuchen nuevamente. “Ella me enseña, me enseña con certeza, me enseña con certeza el camino hacia Dios.” Ahora juntos “Ella me enseña, me enseña con certeza, me enseña con certeza el Camino hacia Dios.” ¿Ustedes saben cuál es ese camino que conduce a Dios, que conduce al cielo?” Como todos hicieron silencio, José dijo: “Es por eso que deben aprender a leer para leer la Biblia, para que conozcan cuál es el camino.” En ese momento Esdras levantó la mano, y José le dijo: “Puedes hablar Esdras.” El niño levantándose de su silla, dijo: “Yo sí se cuál es el Camino. El camino, el único camino para ir a Dios, para ir al cielo se llama Jesús.” José dijo: Muy cierto Esdras, gracias. Pero, recuerden niños, no es suficiente con saber que Jesús es el único camino, es necesario conocerle, y esto solo es posible por medio de la Biblia como veremos más adelante. Bueno ahora vamos a cantar todo el corito, ¿listos? “Cinco niños, felices están, sonrisas bonitas su rostros tendrán, se paran contentos para cantar...” “Biblia mi libro, mi libro compañero. Mi libro compañero es la Palabra de Dios.” “Ella me habla, me habla cada día. Me habla cada día de mi Salvador.” “En Ella yo aprendo, yo aprendo día a día, yo aprendo día a día a andar con Jesús.” “Ella me enseña, me enseña con certeza, me enseña con certeza el camino hacia Dios.” “se sientan quieticos para escuchar.”

José, cogiendo la Biblia, dijo: “les leeré Juan 20:31. Dice: “Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” Quiero repetirlo: Juan 20:31. Dice: “Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre.” Ese versículo está en el dibujo que ustedes van a pintar, entonces como lo hicieron en otra ocasión, en la casa van a pedir ayuda para memorizarlo, ¿listo? Ese texto nos dice que el evangelio se escribió para que creamos que Jesús es el Cristo. Entonces tenemos que aprender a leer, para que leyendo la Biblia podamos saber cuál es ese Jesús que es el Cristo, para que creyendo tengamos vida eterna.

José mirando a los niños, les dijo: “vamos a decir la frase inicial y a hacer las mímicas: Abran las manos, “Dios es grande.” Abran bien los brazos, “Dios es bueno.” “Dios me ama.” “Dios me cuida.” “Gracias Dios porque me amas.” “Gracias Dios porque me cuidas.” Pueden sentarse. Quiero contarles una historia que me aconteció cuando era niño. Un día mi papá me dijo: “José, ve al pueblo y vende esta gallina saraviada. La tienes que vender en 10 mil pesos.” Llegué al pueblo y ofrecí a varias personas la gallina, pero nadie estaba interesado. Al llegar al parque vi a un señor bien vestido, y cuando me vio con la gallina, me llamó, y me dijo con voz suave y decente: “Niño, buenos días, ¿qué estás haciendo?” Le respondí: “Mi papá me mandó a que vendiera la gallina saraviada” El señor dijo: “Veo que eres un niño muy obediente y juicioso, y, ¿en cuánto te dijo tu papito que debías vender la gallinita?” Y le respondí: “En 10 mil pesos.” El señor respondió: “Oh pobre niño, merece ayudarlo. Me parece que es mucho trabajo para venderla solo en 10 mil. Quiero premiarte, porque veo que eres un niño bueno, de buen corazón.” Metiendo su mano en el bolsillo sacó un fajo de billetes, y dijo: “10 mil es muy poco por esa gallina, toma estos 20 mil pesos” Contento le entregué la gallina saraviada, y al darme el billete de 20 mil, de la alegría ni me despedí de ese bondadoso señor. Salí corriendo para mostrarle a mi papá el negociononon que había hecho. Le conté a mi papá la historia y le entregué el billete. Mi papá lo recibió, y mirándolo bien me dijo: “José, este billete es falso, te engañaron.” Mi papá fue al pueblo, para hacer el reclamo al señor, pero este había desaparecido. El supuesto bondadoso señor había engañado a mucha gente comprándoles cosas con billetes falsos y había desaparecido en una camioneta que viajaba.” José, sacando un billete de su bolsillo, dijo: “Miren, este es el billete. Mi papá me lo dio, y me dijo que lo guardara, para que recordara siempre que podemos ser engañados. Niños, así como yo fui engañado con un billete falso, así también las personas pueden estar siendo engañadas recibiendo y creyendo a un Jesús que no es el verdadero. ¿Quieren escuchar algunos ejemplos?” Los niños respondieron: “Sííí”
José, alistando su Biblia, dijo: “Niños, hay personas que son como ese señor que me engañó, parecen gente buena, y por la apariencia muchos les creen, entonces escuchen:

a.) Algunos enseñan que Jesús fue creado, por tanto que Él no es Dios”, Abriendo la Biblia, dice: “1 Jn. 5:20 Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la Vida eterna” Niños, pero este no es el único texto que nos dice que el Hijo de Dios, Jesús, es Dios, existen muchos, y en forma general la Biblia habla de la divinidad de Jesús. Entonces los que enseñan que Jesús no es Dios, están enseñando a un Jesús que es como el billete con el que me engañaron. ¿Verdad?

b) Otros sí enseñan que Jesús es Dios, pero el Jesús que ellos enseñan acepta y ordena que las personas le rindan culto a seres creados, como a ángeles, seres humanos muertos a los que les llaman santos, eso es darle a ellos la misma posición de Dios; también, permite y ordena que se le haga imagen de él, de los seres venerados, y que se postren delante de ellas. Niños, pero el Jesús de la Biblia, que es Dios, prohíbe y aborrece a los que hacen estas cosas. Ex. 20:3-5, dice: No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás para ti imagen, ni ninguna semejanza de lo que este arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas ni la honrarás…” Niños, el Jesús que acepta rendirle culto a los seres creados y a las imágenes, es igual al billete falso con el que me engañaron cuando era niño.

c) También hay quienes enseñan a un Jesús que dicen que sí es el salvador, pero que necesita para salvar a los hombres, las obras de los mismos hombres, y de muchas otras cosas más. Algo muy distinto al Jesús de la Biblia. El no necesita de nada ni de nadie para salvar al pecador, Él hizo absolutamente todo para rescatar a su pueblo. Obedeció la ley por ellos, cargó sus pecados, recibió el infierno por ellos en la cruz, venció la muerte por ellos. Heb. 10:14 dice: “Porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados.” Niños, el Jesús que necesita de que el pecador haga buenas obras para salvarlo, es igual al billete falso como con el que me engañaron. Entonces niños, para concluir, hoy aprendimos que otra razón para que ustedes aprendan a leer, para leer la Biblia, es porque es necesario conocer al verdadero Jesús, de otra manera ustedes van a creer en uno falso como el billete con que me engañaron.”

Después de José repetir el coro, pintar con los niños y despedirse de ellos y del profesor, como las veces anteriores, regresó orando por los niños. ¿Cuál será la siguiente razón que José enseñará? Lo sabremos en el próximo capítulo. Un grande abrazo, queridos niños.

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