Boletín julio 2019 

¡Qué importante que se preparen bien! Dios quiere que le sirvan con todos los talentos y con toda la inteligencia posible. Así Él es honrado y el mundo es servido. Lo que no se hace para Él, al fin y al cabo, es de muy poco valor. ¡Ojalá sigan estudiando, y si es posible, saquen maestrías y doctorados! Pero, sí, ¡por favor, tengan en cuenta a Dios, a Dios como es, a Dios y a su programa, a Dios como creador, dueño, y soberano en todo, a Dios como único Salvador! (Foto: UBC/Flickr)

Cuán importante es, queridos jóvenes, que en esta época de su vida, presten atención a la voz de Dios. Dios les dice que ustedes existen para Él, existen para su reino. ¡Qué vanidad estudiar una carrera, sin entender cuál es su finalidad! No, no es en primer lugar para enriquecerse, ni para llegar a tener prestigio o poder. No es en primer lugar para tener éxito, como el mundo lo define. Más bien, el estudio es para poder servir mejor a su Creador, para servir al reino de Dios y para servir a la iglesia de Cristo Jesús. Ecl. 12:1

Cada día (cada hora), oyen y sienten las presiones de un mundo ateo, del diablo, del padre de mentiras. Su propio corazón los empuja hacia sus propios deseos carnales. ¿Con qué van a escapar de las trampas? Es ahora cuando están formándose, y si no oyen la voz de Dios, ¿qué defensas o qué discernimiento tendrán ante los peligros y las tentaciones? Uno tiene que ser recordado de lo que Dios dice sobre la realidad de su existencia en el mundo que Él hizo para su propia honra. La realidad es que las cosas funcionan según el criterio de Dios. Dios ejecuta su voluntad, y Dios muchas veces deja al terco seguir en su terquedad de rebeldía sólo para después glorificarse al ejecutar su justicia para su propia honra. ¡Pobre terco!

Sí, ¡lástima del pobre terco que insiste en seguir sin sacar tiempo para escuchar la voz de Dios! El tal se envuelve tanto en sus vanidades que no se pone a reflexionar sobre la historia pasada. No puede ver los millones que sufren la desilusión de haber seguido sus ilusiones ateas en su carrera loca en pos del éxito o del placer. Toda rodilla algún día se doblará y toda lengua algún día confesará que Jesucristo es el Señor – para gloria de Dios el Padre.

Ahora, este semestre, querido joven, es cuando debe estar estudiando la Biblia también. Pero alguno dirá: “¿Biblia, con tantas tareas por cumplir? No, primero la carrera, después lo de Dios”, así es cómo piensan muchos estudiantes. ¿Acaso no pueden ver que el mundo sufre precisamente por pensar así? Otro dirá: “¿Biblia? ¡Ay, no! No hay tiempo, igual no hay quien la entienda, y es que ya lo he leído, y no tiene nada que decir al mundo de ahora”. Así son algunas de las respuestas que escuchamos al insistir en guiarnos por la Biblia. Pero, ¡qué equivocación! El mundo es ahora igualito a como era antes, pues el ser humano es igual.

Dios exige otra manera de entender la vida:

1 Salva, oh Jehová, porque se acabaron los piadosos;
   Porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.
2 Habla mentira cada uno con su prójimo;
  Hablan con labios lisonjeros, y con doblez de corazón.
3 Jehová destruirá todos los labios lisonjeros,
  Y la lengua que habla jactanciosamente;
4 A los que han dicho: Por nuestra lengua prevaleceremos;
  Nuestros labios son nuestros; ¿quién es señor de nosotros?
5 Por la opresión de los pobres, por el gemido de los menesterosos,
  Ahora me levantaré, dice Jehová;
  Pondré en salvo al que por ello suspira.
6 Las palabras de Jehová son palabras limpias,
  Como plata refinada en horno de tierra,
  Purificada siete veces.
7 Tú, Jehová, los guardarás;
  De esta generación los preservarás para siempre.
8 Cercando andan los malos,
  Cuando la vileza es exaltada entre los hijos de los hombres.
Salmo 12

 

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